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Buscar en Humanidad sostenible

No hay esfuerzo pequeño

sábado, 27 de junio de 2009

En la entrada anterior (Lecciones aprendidas del reciclaje) les comentaba como mi experiencia con el reciclaje de residuos fue un aprendizaje más allá de lo que dicen los libros y lo que se suponía que ya sabía. Aunque en mi hogar hemos avanzado mucho en el tema del reciclaje, lo que hacemos es cuando mucho otro intento hacia el camino adecuado. Hay muchas lecciones que aprender.

No obstante lo anterior, aunque el reciclaje en Colombia tiene más de 20 años de existencia, aún no se ha consolidado como una actividad formal y reconocida. ¿Por qué? Muchos dicen que falta infraestructura, que no hay recolección y otros culpan a la falta de conciencia y la falta de educación.

Más allá de todos estos distractores, creo que la razón por la cual el consumidor no practica el reciclaje de manera frecuente y continua, es porque la información que recibe no tiene la suficiente profunidad. Como en la mayoría de los artículos, tomaré un caso real.

Hace algún tiempo, hablando con un amigo acerca del reciclaje, y su importancia, él me comentaba que no entendía cual podía ser el aporte tan grande al ambiente con 5 envases de plástico que tenía en su casa. Me los entregó y me dijo: “ya iba a botar estos cinco ‘tarros’ (envases) pero se los entrego, porque son los que van a salvar al mundo jajajaja”.

Esta situación fue un reto para mí, porque la frase de mi amigo, aunque irónica puede traducirse como: “convénzame de que reciclar vale la pena”. Ahora la pregunta era cómo demostrarle a esta persona, que esos envases si podían hacer la diferencia. Primero busqué información sobre cuál era el impacto del reciclaje en el lugar específico donde se desarrolla, cómo se mide, cómo se proyecta. Lo único que encontré fue información de muy buena calidad sobre cómo se recicla, y qué se recicla. Sin embargo, al llegar al por qué y al impacto del mismo, la información se vuelve muy abstracta y en algunos casos raya con el romanticismo y los sentimientos de culpa.

Ya estaba a punto de dejar el tema a un lado, cuando mi amigo me llamó y me dijo: “Qué....¿ya salvamos al mundo?”. Entonces, sabía que debía dar una respuesta y me di a la tarea de buscar la información necesaria y procesarla. Veamos los pasos que seguí:


1. Pesar los recipientes

Tenía 3 recipientes de plástico de 90 gramos cada uno y 2 de 80 gramos cada uno, los cuales equivalen a 0,43 kg (menos de una libra). ¿Cómo íbamos a salvar al mundo con esta cantidad tan pequeña?.

2. Buscar el impacto más relevante

Al buscar el impacto más relevante que tendrían estos residuos, tenía que contestar 2 preguntas fundamentales, enfocándome no solo en estos envases, sino en cualquier residuo que se genere independientemente de la cantidad:

¿Donde se vería reflejado directamente el impacto del reciclaje?

La respuesta debía ser muy concreta. Hablar del universo, del planeta, de los mares y los ríos no me iba a permitir llegar muy lejos. Fue entonces cuando caí en cuenta que el impacto principal se vería reflejado directamente en el relleno sanitario, que era donde iban a parar los residuos y el cual debía contar con información concreta y la podía procesar.

¿Quienes serían los principales beneficiados?

La respuesta también debía ser muy concreta y medible. En este caso, los principales beneficiados eran las mismas personas.

3. Medir el impacto

Aunque las respuestas a las preguntas anteriores pudieran ser ciertas, si no se miden, no se puede demostrar. Entonces, si el relleno sanitario era el lugar donde se vería reflejado el impacto, debía tener los datos del mismo.

En este punto surge un pequeño inconveniente de cálculo. El relleno a donde van a parar los residuos de Bogotá y donde vivimos mi amigo y yo, se llama Doña Juana y ya está llegando al fin de su vida útil, existen algunas discrepancias en cuál es el tiempo real que le queda al relleno. Algunos dicen que ya debe cerrarse, otros dicen que todavía tiene algunos años de vida y no hay deficinición concreta sobre esta situación. Este grado de incertidumbre, me impedía evidenciar la información

Entonces busqué datos equivalentes. Encontré información de un relleno sanitario autorizado en el 2005 a un relleno sanitario cuyas especificaciones técnicas son las siguientes:

  • Vida útil: 30años
  • Capacidad total: 7.102.190 m3
  • Altura máxima : 40 m
  • Altura celda: 2,5 m3
  • área celda: 250 m2
  • Población a atender: 1.834.199 usuarios de 43 municipios, proyectadas a 30 años

Bogotá tiene una población de casi 8 millones de habitantes. El relleno mencionado es un relleno intermunicipal. Aún no hay una definición clara de cómo la ciudad de Bogotá manejará sus residuos después de Doña Juana. Sin embargo, estos datos son útiles para los objetivos de este artículo.

Para saber el impacto que estos 0,43 kg de plástico tendría sobre el relleno, debía unificar medidas. La capacidad del relleno está dada en m3 (volumen). Teniendo en cuenta que la densidad del plástico es aproximadamente 90 kg/m3, pude determinar que el volumen que estos envases era de 0,0047 m3. Este es mi dato base.


Con este dato base se realizaron los siguientes cálculos. Si una sola persona recicla esta cantidad durante un mes, se obtiene:

  • En 1 mes: 0.0047 m3/mes/persona
  • En 1 año: 0.057 m3/año/persona
  • En 30 años: 1.72 m3/persona

Si los 1.834.199 usuarios decidieran hacer lo mismo durante 30 años el volumen correspondería a

3.154.822,28 m3

Teniendo en cuenta que la capacidad del relleno calculada en 7.102.190 m3 equivalen a 30 años de vertimiento de residuos. El valor anterior corresponde a

13,3 años

Que significa esto?

  • Que 1.834.199 usuarios tendrán la posibilidad de depositar sus residuos en el mismo relleno durante 13 años mas. Esto es muy importante, uno de los principales problemas de las grandes urbes es encontrar un sitio para disponer sus residuos
  • Que se evitó el uso de otro predio durante 13 años más. Evitar el uso del suelo durante 13 años más es un gran aporte al ambiente.
  • Que si este es el impacto que se puede lograr con menos de 1 libra de plástico al mes, se imaginan si se recicla no solo el plástico, sino el cartón y otros materiales, y adicional a esto reducimos nuestro consumo de estos materiales.
  • Ahora imaginense que no sea una ciudad sino todas las ciudades de un país y si cada país se compromete a realizar esta actividad conscientemente.
Ahora si cobran sentido, el planeta y el universo, los mares y los ríos. No estamos aislados, por eso no hay esfuerzo pequeño y lo que usted hace cuenta y es posible que se vea reflejado en 30 años.

En los últimos años han surgido nuevas formas de analizar este tipo de información, a través de indicadores globales, análisis del ciclo de vida, huella ambiental, etc. Son iniciativas interesantes que buscan llenar este vacío de información. Pronto hablaremos de ellas

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Lecciones aprendidas del reciclaje

miércoles, 24 de junio de 2009

En una entrada anterior vimos la sutil diferencia entre Reciclable y Reciclado. Hoy quiero hablarles sobre mi experiencia y percepción del tema. Hace aproximadamante dos años y medio se reciclan de manera formal y permanente los residuos que generamos en mi hogar. No fue fácil. Hace 10 años me gradué como Ingeniera Ambiental y Sanitaria, he realizado diversos planes para el manejo de residuos a nivel industrial y municipal, he desarrollado metodologías para ayudar a las empresas a detectar donde es posible reducir la generación de residuos e implementar programas para el manejo integral de los mismos, y solo hasta hace dos años y medio logré hacer del reciclaje en hábito en mi hogar.

Parece paradójico, sin embargo, no lo es tanto. Porque a pesar de que mi conocimiento frente al tema pudiera ser un poco mayor que el de otras personas, el paradigma es el mismo. Dicho paradigma radica en tomar acción solo hasta que exista una norma que nos exija llevar a cabo una determinada práctica y por ende a que exista la infraestructura necesaria para realizarla con el mínimo esfuerzo. Cuando nada de esto existe, las excusas son interminables: "es que no hay recolección separada", "¿Quién nos da las bolsas?", “¿Para qué reciclar si todo se va para el relleno?

Lo más curioso de esta situación es que por esas fechas estaba desarrollando una estrategia para que las empresas comenzaran a implementar estrategias voluntarias para el cuidado del medio ambiente más allá de la norma. Y entonces me di cuenta que el viejo refrán de que en "casa de herrero, azadón de palo" era más que cierta.

Entonces me propuse a reciclar aunque no existiera una norma ni una infraestructura formal. En mi casa somos solo tres y sin embargo no fue tan sencillo que todos acogiéramos por consenso la decisión de llevar a cabo esta actividad de manera continua, como tampoco lo fue tener éxito en un adecuado reciclaje. Ahora imaginense poner de acuerdo a una ciudad entera.

El reciclaje en mi hogar se llevó a cabo por prueba y error. Les contaré el primer intento que realizamos y cómo éste nos ayudó a seguir el proceso adecuado a seguir.


Primer intento

1. Separar los residuos:

Aunque parece lógica, fue una de las cosas más difíciles, porque aunque se tuvieran los recipientes para la disposición separada de los mismos, uno siempre tiene la tendencia a llevar a cabo los viejos patrones de conducta. Cada vez que veía un recipiente en el lugar equivocado le decía y le explicaba y le volvía a decir a cada uno de los miembros de mi familia, que ya no se mezclaban los residuos que debían separarse. Fue entonces cuando me di cuenta que a los seres humanos no nos gusta que nos den sermones y que cuando no hacemos una actividad que parece sencilla, no es que no entendamos, sino que simplemente no queremos.

Entonces, opté por no decir más y dado que no podía sacar una norma (quién le va a poner normas a los papás), entonces opté por aplicar aquel precepto de un viejo sabio: “que cambie yo, para que cambie el mundo”. Fue así que no dije más, y cuando veía algún residuo reciclable mezclado lo sacaba y lo depositaba en el recipiente adecuado, algunas veces el material no se podía recuperar porque se impregnaba con la humedad de los residuos orgánicos y tocaba dejarlo allí (esto sucede principalmente con el papel y el cartón).

Después de un tiempo, tal vez porque la mejor educación es el ejemplo o simplemente por remordimiento de verme escarbar todos los días la basura para separar los residuos, comencé a ver resultados.

La separación de residuos ya era un hecho!!!!!.

2. Buscar quién se llevara los residuos

Si bien, no existe una infraestructura formal para la recolección de residuos en la zona donde vivo, es común ver a los recicladores informales detenerse ante las bolsas de basura para sacar cualquier material que pudieran vender para su sustento diario. Hablé con uno de ellos y le pregunté que si recogía toda clase de material y me dijo que si, que ese era su sustento. Entonces le dije que llegara a la casa todos los jueves y que se llevara los materiales reciclables.

Ya tenía quien me recogiera el material reciclable!!!!!

3. Un final no muy feliz


Todo parecía perfecto, por un lado estaba cuidando el medio ambiente y por el otro estaba aportando un granito de arena ayudando a una persona a con su suntento…..

Nada más alejado de la realidad.... Hice todo el proceso y no funcionó. Qué pasó?


Lecciones aprendidas

Dicen que la opción más lógica no siempre es la verdadera y en este caso tenían razón. He aquí las consecuencias del aprendizaje:


a. No todos los recicladores, se llevan todos los residuos reciclables

Cuando empecé con el reciclaje y contacté a una persona para que se llevara los residuos, me di cuenta que ella escogía entre los plásticos que le daba, se llevaba unos y dejaba otros, lo mismo hacía con el papel. Al principio me molesté, sin embargo, caí en cuenta que ésta persona recibía todo por miedo a que si me decía que no recogía de todo, yo no le entregaría los residuos. Entonces le pregunté que tipo de residuos se llevaba y por qué, a lo cual me contestó que el sitio donde vendía el material solo comercializaba dos tipos de plásticos. Lección aprendida # 1: Hay que garantizar que los residuos tengan el destino final que deben tener al separarlos

b. Los residuos reciclables no vienen limpios.

Es muy sencillo llevar los residuos y ponerlos en una bolsa y desentenderse de ellos (a eso estamos acostumbrados desde siempre). Sin embargo, cuando usted deja una bolsa que contenía leche, aparte, las pocas gotas de la bolsa comienzan a descomponerse y si a esto le agregasuna bolsa que contenía carne, a las pocas horas el olor es espantoso. Ni hablar de la apariencia y la proliferanción de mosquitos y bacterias.

Hay edificios multiusuarios que tienen programas de reciclaje, entonces lo único que deben hacer es llevar la bolsa de basura al shut o al contenedor correspondiente. Sin embargo, yo vivo en una casa unifamiliar y debía quedarme con los residuos hasta que llegara el camión de la basura. Lección aprendida # 2: El reciclaje no solo significa separar los residuos, también hay que acondicionarlos

c. Los recicladores hacen una labor tan grande como compleja

Acostumbrada a meter la basura en una bolsita y desentenderme de lo que pasa, en los inicios de mi experiencia con el reciclaje, entregaba los residuos tal cual los separaba, con los problemas que acarreaba el literal b. Y un día me di cuenta que la persona a quien entregaba la bolsa con el material reciclado al principio lo recibía, reescogía y se llevaba lo que necesitaba. Luego abría la bolsa y la dejaba allí. Teniendo en cuenta mi experiencia ya sabía por qué. Lección aprendida # 3: Que el reciclaje sea un trabajo digno depende en gran medida de nosotros los consumidores:

Con estas lecciones aprendidas siguieron otros intentos que perfeccionaron el primero. En la actualidad el proceso es el siguiente

Proceso de reciclaje actual

1. Acondicionar los residuos reciclables

Como ya sabía que no solo basta con separar entonces me dí a la tarea de acondicionar los residuos. Por ejemplo, a las bolsas de leche las rompo por las esquinas y las limpio con un poco de agua. Las bolsas de carne tienen el mismo proceso con un poco de desinfectante (en mi casa utilizamos un desinfectante libre de cloro, amigable con el ambiente). Estas bolsas las dejo secar una o dos horas en el lavadero antes de disponerlas. Algunos envases como el de queso simplemente le paso una sevilleta húmeda.

2. Disponer los residuos

Una vez acondicionados, ya se pueden disponer en sus respectivos recipientes.

3. Garantizar que los residuos reciclados tengan un destino adecuado

Teniendo en cuenta que no todos los recicladores informales recogen todos los residuos que uno genera y que generalmente donde hay uno hay más, pregúnte a la primera persona con quien me contacté, que tipo de residuos se lleva. Esto lo hice con dos personas más. Afortunadamente esto fue suficiente para abarcar todos los reciclables que genero en mi hogar. El problema de este proceso es que como el reciclaje es informal, entonces las personas no siempre pasan, sin embargo, como mis residuos están acondicionados adecuadamente, pueden quedar durante un tiempo almacenados sin riesgos estéticos o de salud para la familia. O le pregunto a otra persona si se los lleva y listo.

Conclusiones


Parece un proceso complejo, sin embargo, es más fácil de lo que parece. Es como cuando usted empieza con un deporte o un ejercicio matutino. Al principio es difícil levantarse temprano y salir a trotar, cuando podría quedarse 15 minuticos más en la camita con las cobijas calienticas. Al principio le parece imposible que algún día pueda tocar sus pies con la punta de sus manos o trotar más de 5 minutos seguidos. Sin embargo, empieza, poco a poco y al final se da cuenta que si puede y que lo disfruta, que su salud está mejor que se ve más joven y con más vitalidad, que duerme mejor y que está haciendo algo bueno por usted.

Solo tiene que intentarlo, no le garantizo que le funcione a la primera, ni si quiera que logre convertirlo en un hábito, sin embargo, lo que si le puedo asegurar es que es muy gratificante hacer algo no porque alguien se lo exija, sino porque usted sabe que está bien, que está colocando su granito de arena por un mundo mejor y está haciendo del trabajo de alguien un oficio digno.

Si quiere saber más sobre el reciclaje en su ciudad dirijase a la alcaldía de su localidad y pregunte si hay programas de reciclaje. En internet hay mucha información.(en otra entrada le proporcionaré enlaces interesantes sobre el tema). La autoridad ambiental de su municipio o ciudad también tiene mucha información al respecto.

No le de miedo preguntarle a los recicladores que circundan su barrio, se sorprendería de la calidez y ternura que puede llegar a encontrar. También puede encontrar algún cascarrabias, pero quién no se pone bravo cuando le hacen el trabajo más díficil de lo que ya es.


Si vive en una ciudad o lugar donde ya hay un programa de reciclaje o simplemente ya incorporó esta actividad a su vida cotidiana, está muy bien, significa que ya puede pasar al siguiente nivel. Este inicia con algunas preguntas, le presento solo cuatro:

  • Puedo generar menos residuos?
  • Será que en lugar de comerme las papitas, me como una manzana?
  • Y si en lugar de aceptar la bolsa plástica del supermercado me llevo una bolsita de tela?
  • Y si en lugar de comprar la botellita de agua, me llevo un termo?

Este es un tema bastante amplio, que tocaremos en otra entrada.

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El agua y el sector empresarial

viernes, 12 de junio de 2009

En Colombia existe un premio ambiental llamado Planeta Azul, cuyo objetivo es:


“Impulsar y reconocer entidades, fundaciones, ONG's, empresas, personas naturales y/o comunidades que se hayan distinguido por acciones directas encaminadas a la educación, conservación y recuperación del agua”.

Este concurso fue creado en 1993 y desde entonces se han abierto 9 convocatorias, cada una de las cuales comprende 2 categorías a saber: general y empresarial. Al revisar los resultados para la convocatoria 2008 - 2009 encontré una situación que me pareció representativa de la percepción del sector empresarial en Colombia frente a la protección del agua más allá de la norma. La categoría empresarial este año resulto desierta. Las autoridades de esta convocatoria lo exponen de la siguiente manera:

"Por primera vez en la historia del premio, el jurado declaró desierta esta categoría, ya que no se presentaron al concurso proyectos que ofrezcan avances sustanciales y mejoras en los procesos de conservación y recuperación del agua y desarrollando programas innovadores que vayan más allá de lo que exige la ley para el cumplimiento de las normas ambientales".

Esta situación me causo curiosidad y profundicé más en las características de la convocatoria y la dinámica de la misma, así que hice un análisis del comportamiento de este premio en sus 16 años de existencia, dado que es una pequeña muestra del comportamientos del sector empresarial frente al recurso hídrico.

Desde 1993 a la fecha se han otorgado 67 premios, de los cuales 24 corresponden a proyectos presentados en la categoría empresarial. Estos 24 proyectos los clasifiqué de la siguiente manera: 1 corresponde a manejo de residuos, 3 a mejoras en beneficio agrícola y 20 a la gestión del agua propiamente dicha. El comportamiento de esta situación se puede ver en la siguiente figura:




A continuación veremos algunos análisis sobre los 20 proyectos específicos para la gestión del agua.

Tipo de proyectos

Los 20 proyectos objeto de estudio, premiados durante los 16 años de la convocatoria,en el área de gestión del agua, se han caracterizado por abordar 6 áreas principales:

  • Desarrollo de producto: Corresponde a los proyectos de innovación en bienes y servicios para el ahorro, protección y conservación del agua
  • Educación: son proyectos diseñados para la concienciación de trabajadores, con el fin de promover el ahorro y conservación del recurso hídrico.
  • Manejo: son proyectos que involucran programas para el manejo integral del recurso cuyo fin es el uso racional y eficiente del mismo
  • Planeación y ordenamiento: Corresponde al diagnóstico del recurso hídrico de una zona para el mejor aprovechamiento del mismo por parte de una entidad.
  • Tratamiento: Medidas para mejorar las condiciones fisicoquímicas y/o biológicas de los vertimientos

En la siguiente tabla se presenta el comportamiento de estas áreas

Al analizar la tabla anterior se pueden evidenciar los siguientes comportamientos:

  • El desarrollo de nuevos productos solo se generó una vez, en la primera convocatoria.
  • Los proyectos de educación tuvieron auge entre 1995 y 1999. Después de este período no hubo propuestas que alcanzaran los primeros lugares o no se presentaron.
  • Los programas encaminados al manejo del agua han mantenido un comportamiento relativamente constante desde 1993 y corresponde al 50% de los premios otorgados desde que inició el premio.
  • Solo se ha presentado un programa de planeación y ordenamiento del recurso en la convocatoria 2006-2007.
  • Entre los años 2000 y 2007 se premiaron 5 proyectos para el tratamiento de vertimientos, ubicándose en el segundo grupo de importancia con el 25% de los premios otorgados, evidenciandose una tendencia creciente de este tipo de iniciativas.
Tipo de entidades involucradas

Al analizar las empresas promotoras y/o colaboradoras de estos proyectos se obtiene el siguiente resultado



  • De la figura anterior se evidencia la poca participación de los gremios (15%), entidades con un amplio potencial en esta área
  • Se destaca la ausencia de la Universidad como partícipe y complemento del sector empresarial en la creación y gestión del conocimiento para el desarrollo de nuevos productos y procesos encaminados hacia el manejo sostenible del recurso hídrico.
  • Así mismo, se evidencia una desarticulación del sector público (entidades ambientales), como ente regulador y formulador de políticas para el adecuado manejo del recurso.
Desafíos y oportunidades

Este pequeño análisis evidencia, más allá de la obtención de un premio los siguientes retos:

  • Promoción de la innovación en el sector empresarial.
  • Aunque las soluciones "al final del tubo" como el tratamiento de vertimientos son clave para el manejo del recurso hídrico, es necesario enfocar los esfuerzos en dos frentes fundamentales: no generar vertimientos y utilizar materias primas y sustancias cada vez menos contaminantes.
  • Es necesario que la Industria y la Universidad abran espacios de acción conjunta, dado que estos espacios son claves para el desarrollo.
  • Por su parte, los gremios deben tener más protagonismo como articuladores de estrategias y enlaces entre la Industria y la Universidad.
  • El sector público es de vital importancia para el manejo integral del recurso hídrico, más allá de las políticas, normas y cobros por el uso.
  • Hay un gran desafío para los consultores y asesores ambientales. Porque si bien es cierto, es muy importante mirar hacia atrás para ver los últimos requisitos, las últimas normas a cumplir, es necesario prepararse para visualizar las tendencias futuras en cuanto a tecnología, legislación, métodologías de evalucación, investigación, etc.
Independientemente de la participación gremial, pública o investigativa, la industria en Colombia debe prepararse para abordar el manejo del recurso hídrico y ambiental en general por medio de iniciativas y estrategias voluntarias más allá de la norma, de lo contrario no se puede ser competitivo en un mundo globalizado.


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