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Yo nunca he reciclado

sábado, 21 de noviembre de 2009

En diversas entradas he hablado sobre el "reciclaje", las lecciones aprendidas, e incluso cómo abordarlo adecuadamente. Desde hace varios años he intentado buscar la causa raíz de los continuos fracasos en los programas implementados en este tema. Las razones comunes que escucho reiteradamente son la falta de conciencia, la falta de recursos, la debilidad institucional, los intereses políticos, el consumismo, entre otros. Sin embargo, éstos a mi modo de ver son síntomas y consecuencias más no la razón.

Hace unas semanas, surgieron una serie de situaciones y conversaciones que me evidenciaron que existen muchos mitos alrededor del manejo de residuos, lo cual significaba que me estaba haciendo la pregunta equivocada. A continuación veremos los 5 mitos que a mi parecer son los más representativos y como abordarlos.

Mito 1 Todo lo que no sea disposición en relleno sanitario se denomina reciclaje.

Todo comenzó cuando me enteré que se pueden construir viviendas a partir de botellas de gaseosa y escombros, y comencé a documentarme en el tema. Dentro del proceso de consolidación de esta tecnología alguien habló de "Construir con reciclaje". Ese fue el primer click en mi cabeza, porque realmente no se estaba reciclando, se estaba haciendo un uso eficiente de éstos materiales, para obtener un "producto" con características muy diferentes a los productos originales (para mayor claridad ver reciclable o reciclado).
Mito 2 Los diferentes sistemas de manejo de residuos se consideran excluyentes y no complementarios

Una amiga me dijo que el relleno de Doña Juana (donde se vierten los residuos de Bogotá) debía cerrarse y que la solución era definitivamente el reciclaje. Si bien es cierto, debe disminuirse la cantidad de residuos que se disponen en los rellenos sanitarios y aumentar el aprovechamiento de los materiales provenientes del consumo industrial y doméstico, no se puede decir que es necesario abolir el primero y posicionar el segundo. Esto parece viable a escalas pequeñas. En las lecciones aprendidas del reciclaje muestro cómo aunque en mi casa somos solo 3 personas, se necesitaron más de dos años sólo para aprender a separarlos (teniendo en cuenta que una de las personas -yo- tenía un conocimiento un poco más amplio del tema). Ahora ¿Cuánto tiempo se necesitará para que 8 millones de habitantes hagan lo mismo? y mientras lo hacen ¿Donde pueden y deben disponer sus residuos?

Mito 3 Si funcionó en otro país también va a funcionar acá

El representante de una firma internacional que promueve una nueva tecnología para el manejo de residuos sólidos me contactó para que le ayudara mostrar las bondades de esta tecnología a las industrias colombianas. Me mostró todas las ventajas: que se puede generar energía, que produce agua, que no emite gases efecto invernadero, en fin, la última maravilla. Como siempre me documenté sobre el tema y cuando ya estaba convenciéndome de que era una buena opción, el representante de esta firma me comenta: "lo que pasa es que la industria debe generar mínimo 80 toneladas de residuos al mes" ¿Cuántas empresas en Colombia son lo suficientemente grandes para generar esta cantidad de residuos? Se pueden contar con los dedos de las manos y sobran. Además es un riesgo, dado que suponiendo que una empresa se le mida a semejante inversión, se vuelve dependiente de la tecnología y en el momento en que baje la producción o decida realizar un proceso de reingeniería o de buenas prácticas de manufactura, pierde todo el capital invertido, porque el sistema queda sobredimensionado. Esto funcionaría en parques industriales o asociación de empresas.

Mito 4: Cuando se trata el tema del reciclaje, el imaginario colectivo asocia el tema a personas de escasos recursos abriendo bolsas de la basura o simplemente recogiendo un residuo y vendiéndolo por unos cuantos pesos. El reciclaje en Colombia está asociado a la pobreza
Y
Mito 5: A pesar de que en el reciclaje se recuperan los materiales provenientes del consumo doméstico e industrial para su procesamiento, seguimos insistiendo en utilizar la palabra "residuos", aunque ya habíamos decido que no lo son al separarlos.

Por la misma época en que todo esto ocurría, alguien me solicitó que le ayudara a crear una empresa de reciclaje, lo cual me pareció interesante, dado que de esta manera podría abordar el tema desde otra perspectiva y bajo criterios y principios estratégicos diferenciadores. Teniendo en cuenta los proyectos en los cuales estoy involucrada, consideraba que esta era una opción muy buena ya que se podría innovar en el manejo y se podrían generar unos procesos sociales y técnicos muy interesantes. Esta propuesta se la hice a alguien más para saber si se podía consolidar el proyecto, a lo cual me contestó que podría ser interesante siempre y cuando no fuera "simplemente servir de recicladores".

¿Y entonces qué?

Recapitulando, los 5 mitos son los siguientes
  • Todo lo que no sea disposición en relleno sanitario es reciclaje,
  • Los diferentes sistemas de manejo de residuos se consideran excluyentes,
  • Si funcionó en otro país también va a funcionar acá,
  • El reciclaje en Colombia está asociado a la pobreza.
  • El reciclaje maneja erróneamente el concepto de residuos.
Teniendo en cuenta lo anterior, se evidencia que existe un mal uso de la palabra reciclaje y una asociación socioeconómica errada del mismo. Por otro lado, se presenta una clara tendencia a importar tecnologías que funcionan bajo condiciones de producción y consumo diferentes a las de Latinoamérica. Así mismo vemos que existe una percepción desarticulada de los diferentes procesos para el manejo de residuos, ya que los asociamos como opciones independientes y no como procesos integrales y complementarios que deben funcionar en su justa medida.

Analizando todo lo anterior llegué a la conclusión que realmente usted y yo no reciclamos los residuos generados en nuestros hogares, simplemente los separamos y el señor al que llamamos "reciclador", tampoco recicla, él recoge los residuos. Generalizando los conceptos, podríamos decir que lo que llamamos “cadena de reciclaje” (concepto errado que explicaré en una próxina nota) se podría denominar como el "sistema de gestión de residuos de una ciudad".

Desde esta perspectiva usted es el gestor primario de los materiales que produce debido al consumo diario de bienes y servicios. De asumir su responsabilidad como gestor primario, su compromiso se debería materializar en tres tipos de acciones:
  • Seleccionar productos y servicios que generen el mínimo de materiales y residuos a gestionar de la manera más simple posible (ejemplo: productos orgánicos, con pocas envolturas, sin aditivos, jabones libres de cloro, etc)
  • Gestionar los materiales de tal manera que no se mezclen con los residuos,
  • Buscar los gestores de materiales más idóneos y comprometidos, para asegurar que dichos materiales tengan el tratamiento adecuado y de esta manera ayudar a que el sistema funcione eficientemente.

En una próxima entrada ampliaremos esta información e identificaremos los principales gestores involucrados dentro de este sistema para el manejo de materias primas provenientes del consumo.

El uso y aplicación adecuados de conceptos nos da una visión real (o aproximada a la realidad) del tema que estamos analizando, de esta manera podemos encaminar nuestros esfuerzos hacia las decisiones correctas, en este caso hacia una Humanidad Sostenible.

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