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Cada quien minimiza su huella según su estrato socioeconómico

jueves, 29 de agosto de 2013

El título de esta entrada es parte de la respuesta que alguien me envió debido a que no está muy de acuerdo con lo expuesto en la entrada sobre problemática de la minería. No voy a entrar en detalles de la respuesta, pero por si acaso está leyendo este post, vale la pena destacar su decencia y respeto al exponer sus argumentos aunque no concuerden con los míos. Lo destaco, porque cada vez es menos común que en las redes sociales se cumplan normas mínimas de convivencia. Cuando dos personas con pensamientos diferentes pueden exponer sus ideas sin agresiones verbales estamos en el camino correcto para hacer una humanidad sostenible.

Elogios aparte, esta respuesta que en principio tenía un fin de reproche, esconde en sí misma una gran verdad que tiene mucho sentido y que tiene tanto de largo como de ancho. El tema me dio varias vueltas y hay mucha razón en este concepto, pero hay que analizarlo con cuidado, dado que una mala interpretación puede llevar el tema a laberintos ideológicos sin salida y este no es el objetivo.

Gráfica ambiental de Kuznets desarrollo económico vs el cuidado ambiental

En este sentido, cada estrato tiene su forma de manejar el tema ambiental por que cada uno hace uso de los recursos de diferente manera y tiene accesos diferentes a diferentes materiales. Y esto se comprueba por algo que se llama la gráfica ambiental de Kuznets, que tiene un comportamiento de "U" invertida


Esta gráfica lo que indica es que desde el punto de vista económico, en una sociedad, las personas con menos recurso y conmás recursos son las que menos impactan el ambiente, siendo los estratos medios o emergentes los que más impactan. Esta teoría tiene sus críticas, pero veamos las justificaciones. Pero por favor no encendamos las antorchas todavía. 

Es fácil confirmar mentalmente la primera premisa, una familia pobre no tiene recursos económicos para comprar muchas cosas, por lo tanto no genera mayor impacto sobre el ambiente. Por su parte, en los estratos altos el poder adquisitivo les permite tener acceso a alimentos menos contaminantes exigir productos con sellos o marcas verdes que garanticen buenas prácticas de manufactura y que tienen un costo más alto que los productos convencionales de su misma categoría.

¿De dónde vienen los que dieron origen al término huella ambiental?

Esto lo podemos confirmar con la hoy famosa familia de la huella ambiental (huella de carbono, huella hídrica, huella ambiental, huella social, etc). Este concepto lo crearon William Rees Canadiense (creo...) y Mathis Wackernagel de origen suizo. La preocupación por que la ropa y los zapatos no fueran realizados por niños o por personas en estado de esclavitud y que dio origen al sello de comercio justo tuvo sus inicios en países desarrollados. Entonces existe una cierta verdad en las bases conceptuales de esta curva, aunque tenga sus críticas.

A modo de conclusión: ¡Si, pero... No!

Si bien es cierto que cada quien minimiza su huella según su estrato socioeconómico,  eso no significa que independientemente de él, no demos nuestro mayor esfuerzo, porque en estos momentos en que el conocimiento se ha democratizado por el acceso a internet, y en los que las consecuencias ambientales son más que evidentes, no hay excusas, ni discursos ideológicos que sustenten el no ser mejores, no dar esa milla extra, no tener una mejor actitud, no botar ese papelito en la calle.

Es necesario aclarar que el presente artículo no tiene ningún interés en justificar ideologías o promover un determinado modelo económico. Se que este tema puede despertar amores y odios, pero más allá de el mismo, lo más importante es que si queremos llegar a una humanidad sostenible aunque no vayamos para  el mismo lado, lo más importante es no hacernos zancadillas los unos con los otros.

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Este artículo como muchos los escritos que encontrará en este blog hacen parte de mi experiencia y mi aprendizaje personales. Yo transmito lo poco que se y agradezco a quienes lean y crean que esta información es importante y digna de transmitir, lo hagan citando la fuente. Más allá del ego, una humanidad sostenible también significa el respeto y reconocimiento por el saber del otro.  
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Medición de huella de Carbono y sus alcances

martes, 25 de junio de 2013

A continuación los dejo con un video que explica rápida y explícitamente, qués la huella de carbono, cuál es su aplicación y cuales son sus alcances:

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Comercio y cambio climático. Una oportunidad para América Latina

viernes, 10 de mayo de 2013

Con el fin de mejorar la capacidad del sector de alimentos en la región de América Latina y el Caribe para cumplir cumplir con estándares y normas relacionadas con cambio climático y huella de carbono de países desarrollados y aumentar su competitividad, la CEPAL está desarrollando un proyecto cuyo objetivo es "Reforzar las capacidades de los gobiernos y exportadores de alimentos para adaptarse a los requisitos del cambio climático". El proyecto se viene desarrollando desde el 2012 y terminará en el 2014. Los países involucrados son Colombia, Ecuador, Nicaragua y República Dominicana. El proyecto se llama Comercio y cambio climático.

A continuación los dejo con un resumen del proyecto



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La legislación ambiental internacional una gran barrera que todavía no queremos ver

martes, 9 de abril de 2013

En las entradas  Ecoetiquetado un tema clave para los exportadores de Latinoamérica y Ecoetiquetado: Un reto cada vez más cercano, veíamos que ahora, cuando Latinoamérica se abre a los Tratados de Libre Comercio (TLCs) y a las exportaciones de sus productos, se enfrenta a un desafío que no tiene que ver con  aranceles, capacidad exportadora, conocimiento de los mercados objetivos o posicionamiento de marca, etc., que es lo que comúnmente consideran los que saben que es importante para exportar. El desafío tiene que ver con el ecoetiquetado, más específicamente, con la medición de la huella ecológica.

También comentabamos la diferencia de percepción frente al tema, porque mientras para nosotros es una exigencia en Europa el tema es una decisión.

Hoy veremos en que ha avanzado esta tendencia, cómo se ha movido, qué pasos se están dando y cómo se están dando para  tener herramientas adecuadas que nos permitan seguirlos adecuadamente.

Cómo se ha avanzado en el tema

Hasta el año 2011, los países de la Comunidad Europea tenían en común la iniciativa de medir la huella ecológica de sus productos y servicios, pero existían diversas formas y metodologías de medirla. Después de un proceso de análisis, discusiones y mesas de trabajo, el 4 de abril de este año, la Comunidad Europea tiene una metodología unificada para el cálculo de la huella ecológica en todos sus productos, A través de la Guía técnica para el cálculo ambiental de las organizaciones (OEF por sus siglas en inglés) y la huella ambiental de productos (PEF por sus siglas en inglés). 

A continuación veremos los pilares principales sobre los cuales se basaron estas metodologías, que están contenidos en el plan de acción sobre ecoinnovación. Este plan se compone de siete acciones a saber:


  1. Política y normativa medioambientales para promover la ecoinnovación;
  2. Proyectos de demostración y asociaciones para la ecoinnovación;
  3. Normas y objetivos de comportamiento para productos, procesos y servicios clave a fin de reducir su huella ecológica;
  4. Financiación y servicios de apoyo para las PYME;
  5. Cooperación internacional;
  6. Nuevas competencias y empleos;
  7. Cooperaciones de innovación europea.
Cuáles son las implicaciones de esta situación para los productos latinoamericanos

Lo anterior, si bien desde un punto de vista ambiental es muy interesante, sostenible y muy ecológico, políticamente representa una barrera inmensa para los productos latinoamericanos y un peligro de que nuestros países se queden con su producción, a la vez que serían "invadidos" por productos extranjeros, ya que como nuestras normas ambientales son solo de aplicabilidad local e inmediata. Lo anterior significa que el resultado de dicha aplicación es solo una instantánea de lo que pasa en el momento, sin tener en cuenta el ciclo de vida del producto o servicio, ni los nuevos indicadores pertenecientes a la familia de la huella ecológica, entonces como ha ocurrido desde siempre, es muy fácil para los países desarrollados entrar sus productos, sin ningún inconveniente.

Lo anterior unido a la crisis actual que está pasando la formación de profesionales en temas ambientales y a la poca o nada preocupación por estos temas en las cámaras de comercio y las entidades dedicadas al fomento de la exportación, no nos deja un panorama económico muy alentador.

Cuál es la salida

Lo primero que debemos hacer es generar unión, las entidades regionales latinoamericanas como mercosur, Comunidad Andina de Naciones y organismos de cooperación en la región, deberían preocuparse menos por forzar uno u otro sistema político y pensar en cómo desarrollar metodologías que permitan a cada uno de los países, desde sus singularidades a garantizar la calidad de sus productos y servicios para ser competitivos al exterior y blindar la producción interna.

A nivel de país es necesario que se promueva el producto nacional como opción de compra sus productos. Acá en Colombia hay un comercial que dice "coma pollo colombiano", esto nos da sentido de pertenencia y ayuda a blindar la producción interna. Por su parte, desde las entidades ambientales, es necesario repensar la normatividad ambiental para que nuestros productos realmente sean competitivos a nivel internacional. En cuanto al comercio exterior, es necesario que las entidades encargadas, analicen estos temas para que puedan asesorar mejor a los futuros exportadores. Por último la universidad debe formar profesionales con esta visión, generar habilidades y competencias en estas áreas.

La industria ya no puede quedarse en los laureles pensando que con el cumplimiento de las normas ambientales actuales va a incursionar en mercados extranjeros. El empresario debe estudiar, debe saber cómo se está moviendo el mundo, porque con los TLC que se están firmando por todos lados ya no es excusa el desconocimiento.

Finalmente desde el punto de vista individual (usted y yo), hay que ser más conscientes de lo que hacemos, preferir la fruta del propio país, entender que comprar productos nacionales ayuda a los campesinos y empresarios, exigir etiquetas de procedencia para tomar una decisión consciente. A continuación les dejo tres artículos sobre el tema:
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Este artículo como muchos los escritos que encontrará en este blog hacen parte de mi experiencia y mi aprendizaje personales. Yo transmito lo poco que se y agradezco a quienes lean y crean que esta información es importante y digna de transmitir, lo hagan citando la fuente. Más allá del ego, una humanidad sostenible también significa el respeto y reconocimiento por el saber del otro.  ------
















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Cálculo de emisiones en rellenos sanitarios

lunes, 8 de abril de 2013

El programa Landfill Methane Outreach Program, junto con la Environmental Protection Agency (EPA) desarrolló un aplicativo para el cálculo de emisiones en rellenos sanitarios basado en excel denominado Modelo Mexicano de Biogas 2.0.  En el enlace anterior se encuentran los descargables del aplicativo y el manual. A continuación se presenta la descripción del manual del usuario.

Aunque estos cálculos son parámetricos, es importante no aplicar este modelo a ciegas, es bueno investigar un poco y establece la pertinencia de su aplicación exacta o si dependiendo de la zona hay que realizar alguna modificación.



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Lecciones aprendidas de las evaluaciones ambientales

viernes, 25 de enero de 2013

Hoy quiero compartir con ustedes, cómo ha cambiado en el tiempo mi perspectiva frente al manejo de las Evaluaciones de Impacto Ambiental (EvIA) y su aplicación.

Cómo veía el tema de las EvIA hace 10 años: crear una nueva metodología más completa

Desde hace aproximadamente 10 años cuando me iniciaba en el tema de las evaluaciones ambientales, surgió en mí la inquietud de diseñar una metodología de EvIA muy completa, que se ajustara adecuadamente a la realidad del proyecto y el entorno específico, que permitiera la toma de decisiones y aplicable a cualquier actividad.

Poco a poco en este camino me fui dando cuenta, que algo faltaba, cada vez que encontraba una fórmula, un concepto, o un error de aplicación, evidenciaba que estaba más lejos de llegar a mi objetivo. En un principio encontré que sin importar el tipo de metodología que se utilizara, era muy difícil llegar a información confiable (aún con las metodologías convencionales), y la razón no se debía a que éstas fueran erróneas o subjetivas o incompletas (como generalmente se piensa), sino a un motivo muy alejado del enfoque o interpretación de conceptos ambientales. Éste consiste, en que como evaluadores tenemos una muy baja capacidad para la administración de datos. Por su parte, aún hoy, se presenta una gran subutilización de herramientas de análisis como Excel o Access, lo cual se traduce en tablas rígidas, asociaciones incongruentes, pero comúnmente difundidas y desconocimiento total del funcionamiento de bases de datos y relaciones matriciales.

Modificando el enfoque

Entonces me dí a la tarea de invertir mis prioridades, en lugar de dedicar tiempo y esfuerzo en crear una supermetodología de evaluación, me enfoqué en hacer más eficientes las existentes, desde el punto de vista de manejo y gestión de datos. Ya no utilizaba las tablas de diligenciamiento normalmente utilizadas (erróneamente llamadas matrices), sino que comencé a generar información de calidad a través del análisis de bases de datos sustentadas en los criterios de las metodologías convencionales. 

Una vez logré entender (o más bien medio entender) cómo funciona el flujo de información en una evaluación de impacto ambiental, comencé a introducir pequeños cambios a mis evaluaciones, eliminando variables que consideraba innecesarias, adicionando  conceptos, introduciendo criterios de calificación, siempre y cuando el cliente o la autoridad lo acpetaran. Lo anterior dió un buen resultado ante clientes y autoridades ambientales.

Pero... Otra vez estaba como al principio

Cuando ya creía que estaba por el camino correcto, alguien sugirió una pregunta que me hizo reevaluar nuevamente el tema, la cual está plasmada en la entrada ¿Existen agencias de certificación de impacto ambiental?, donde comentaba que era difícil en la actualidad llegar a una certificación de impacto ambiental, toda vez que existen muchos enfoques e interpretaciones sobre el tema y que seleccionar uno u otro de manera masiva implicaría sin lugar a dudas ir por el lado equivocado.

Entonces me di cuenta de lo siguiente; aunque había avanzado mucho, aún estaba muy lejos de llegar a un entendimiento claro del tema, que me permitiera llegar en el corto plazo a una metodología como la que mencionaba al principio de esta entrada. Y en el hipotético caso de que llegara a encontrarla... ¿Cómo afectaría realmente a la toma de decisiones? ¿Esta metodología permitiría contaminar menos, cuidar y conservar el ambiente? ¿Podría una metodología compleja conducir a acciones eficientes para mitigar impactos? Tal vez la respuesta es no. Puede ayudar, pero las acciones no se materializan por medio de metodologías, sino a través de procesos confiables, ordenados y sobretodo conscientes. Esto me recuerda la entrada Repensando la sostenibilidad. Más allá del concepto.

Entonces ¿Cuál es el camino?

Hoy por hoy, considero que el tema de las evaluaciones ambientales debe abordarse, no solo desde la parte meramente técnica, sino desde una perspectiva de políticas de evaluación ambiental (OJO, esto no tiene nada que ver con adoptar una metodología propiamente dicha), que permita a un país  generar lineamientos macro sobre cómo espera proteger sus recursos naturales y compatibilizar los proyectos, obras y actividades con la oferta ambiental de su territorio. En este sentido, antes de generar evaluaciones ambientales particulares, con resultados disimiles e incomparables, debe existir una serie de discusiones sobre cuáles son las mejores prácticas de acuerdo con la vocación del territorio (industrial, agropecuaria, servicios, etc.) y su oferta ambiental. 

Con esta base conceptual y política, las EvIA cobrarían un nuevo sentido, en la medida en que se convertirían en verdaderas herramientas para la toma de decisiones, lo cual incentivaría a los evaluadores a contar con mejores herramientas de análisis apoyando la innovación en el tema.


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Este artículo como muchos de los escritos que encontrará en este blog hacen parte de mi experiencia y mi aprendizaje personales. Yo transmito lo poco que se y agradezco a quienes lean y crean que esta información es importante y digna de transmitir, lo hagan citando la fuente. Más allá del ego, una humanidad sostenible también significa el respeto y reconocimiento por el saber del otro.  
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¿La huella ambiental en la evolución de las evaluaciones ambientales?

martes, 5 de abril de 2011

Es importante tener en cuenta que las evaluaciones ambientales como están diseñadas hoy en día no son parámetricas y por lo tanto no son comparables entre sí, además que el sesgo de subjetividad es bastante grande. Cada evaluador o entidad ambiental tiene metoldologías diferentes para analizar impactos ambientales. La presentación y diseño de informes y reportes también son muy diferentes entre sí y no existe un control suficiente para garantizar la calidad de la información.

Algunos países como Colombia han iniciado su camino hacia el reporte parámetrico de información ambiental a través de formatos preestablecidos de obligatorio cumplimiento llamados ICAs Informes de cumplimiento ambiental. Este es un gran avance que permite establecer el estado del arte del impacto ambiental generado por los diferentes sectores industriales y permiten su agregación por industria, recurso, magnitud, etc. Pese a este gran paso, aún no hay una estrategia clara que permita la consolidación de la información de manera segura y confiable, además que su interpretación solo es aplicable dentro de las fronteras legislativas de Colombia.

Por su parte, la huella ambiental,  está diseñada hoy en día solo como instrumento informativo y de sensibilización. Pero antes de continuar, es necesario aclarar que la huella ambiental en realidad es una familia de huellas que se compone de:
  • Huella hídrica
  • Huella de carbono
  • Huella de residuos
  • Huella ecológica
  • Huella social 
  • Huella cultural

De estas, la huella de carbono es la que más se ha investigado y trabajado, orientada hacia la restricción y limitación normativa. Sin embargo, no hay que perder el enfoque y es necesario tener en cuenta que la huella de carbono es solo una de las huellas que componen la huella ambiental.

Los indicadores de esta familia de huellas generan un supraindicador de sostenibilidad ambiental y social, y puede ser uno de los precursores de la evolución de las actuales metodologías de evaluación ambiental. Lo anterior permitiría gestionar más fácilmente los impactos generados y sobre todo, evidenciaría realmente si las acciones están encaminadas hacia la protección y gestión sostenible de los recursos.

Esto reduciría en gran medida la complejidad legislativa existente (y por consiguiente los vacíos que permiten su incumplimiento) ya que si la Huella Ambiental estuviera en su estado de madurez adecuado para ser parte de la normatividad ambiental, los requerimientos y exigencias se expondrían en términos de áreas o %, por ejemplo: La industria X debe reducir su huella ambiental en un Y% para el año ZZZZ. El cómo lo haga ya no es relevante, porque todas las acciones que realice deben demostrar que aportan a la disminución en toda la familia de la huella y que por dar solución a un problema, no está generando otro. De esta manera, tanto la evaluación como la aplicación son más  seguras y fácilmente de comparar con industrias de otros países y continente y a su vez evidenciar tendencias y análisis de resultado para las diferentes medidas de gestión aplicadas.

No obstante, es mucho lo que todavía le falta recorrer a este concepto. Aún se están generando los indicadores y los factores de conversión adecuados. Todavía hay vacíos de concepto y aspectos que no se sabe con certeza como evaluar mediante la huella, pero el avance ha sido grande, hay muchos expertos y científicos involucrados en el tema, adelantando investigaciones y generando conocimiento, que nos llevan por el camino correcto por medio del cual en el mediano y largo plazo logremos tener una herramienta de análisis global aplicada a esacala local.

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Gases de Efecto Invernadero GEI, una aproximación

martes, 16 de noviembre de 2010

En la entrada Entendiendo los reservorios de CO2 veíamos cómo la bioacumulación de éste gas en las plantas permite reducir los Gases de Efecto Invernadero GEI, así como generar proyectos rentables. En esta entrada les quiero mostrar un video sobre las principales actividades humanas que generan GEI y las herramientas que existen para medirlos. Este video a pesar de ser muy sencillo es muy claro y permite un primer acercamiento a la denominada huella de carbono y otros conceptos que iremos profundizando más adelante

Aunque aplica para el País Vasco, los conceptos y explicaciones pueden ampliarse a cualquier ciudad o país.

 

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