Protected by Copyscape Plagiarism Checker

Buscar en Humanidad sostenible

Sostenible o Sustentable

domingo, 20 de diciembre de 2009

Últimamente he escuchado sobre una discusión que ya se dió en la década de los años 70-80 y es el concepto de sostenible o sustentable. "¿Qué es el desarrollo Sustentable? ¿Cual es la diferencia, si es que hay alguna, con el desarrollo Sostenible? ¿Cuándo y donde se originaron estos términos?".

Considero que es necesario utilizar los términos adecuados, para que todos hablemos el mismo idioma. Por esta razón busqué información que aclarará estos conceptos. En esta búsqueda encontré un blog muy interesante llamado Apuntes Jurídicos A continuación los dejo con un artículo que aclara histórica y jurídicamente el vocablo adecuado, más allá de discusiones ideológicas.

Ver artítculo: Desarrollo sustentable y sostenible

Read more...

Cómo construir un sistema útil de indicadores y no morir en el intento

domingo, 13 de diciembre de 2009

Generalmente cuando una empresa quiere empezar a medir indicadores ambientales, lo primero que hace es buscar qué dice la norma ISO 14000 o EMAS. Este es un grave error, dado que estas normas están diseñadas para estructurar un Sistema de Gestión Ambiental SGA con todas las actividades que ello implica: planeación, ejecución, auditoría , mantenimiento del sistema, inversión de rescursos, etc.

Si bien es cierto, estos SGAs son importantes para el desempeño de una empresa, su incorrecta aplicación puede traer más problemas que beneficios, empezando por la acumulación de formatos sin una integración adecuada, lo que genera subutilización de la información. En este sentido, las medianas y grandes empresas que incorporan estos SGAs dentro de sus actividades por medio de certificaciones, cuentan con los recursos y personal necesarios para establecerlo y mantenerlo.

Por su parte, las MIPYMES (Micro y Pequeñas empresas) en su intento por iniciar un seguimiento a su desempeño ambiental entran en callejones sin salida, al aplicar estos conceptos sin la asesoría adecuada y después de varios fracasos, terminan simplemente por seguir la normatividad ambiental vigente sin darle valor agregado a esta información. Conozco varios empresarios a los que mencionarles el concepto de indicador ambiental les genera dolor de cabeza y taquicardia. No es para menos.

En principio una empresa que requiera involucrarse en el seguimiento de su desempeño ambiental no necesita todo un sistema de certificación (a menos obviamente que esté certificada), sino una metodología sencilla que le permita cómo va en materia ambiental y tomar decisiones acertadas y a tiempo.

La intención de este artículo no es quitarle importancia ni relevancia a las normas ISO 14000 o EMAS que son de gran ayuda cuando se implementan de manera adecuada con los recursos y conocimientos necesarios, sino proponer una metodología para desarrollar un sistema de de indicadores ambientales con el fin de que una MIPYME con sus propios recursos, esté en capacidad de consolidar una herramienta de gestión que le permita visualizar el avance en el cumplimiento legal y las metas ambientales propuestas por la empresa.

En la medida en que la empresa esté más comprometida en su desempeño ambiental y esté familiarizada con una metodología sencilla de evaluación puede involucrar nuevos elementos de análisis y complejidad. Una vez la gerencia de la empresa vea la utilidad del manejo de indicadores con sus propios recursos puede tomar la decisión de invertir en un sistema de gestión propiamente dicho e incorporar un departamento de gestión ambiental.

1. Criterios para empezar un sistema de indicadores

Lo primero hay que hacer es mirar hacia el interior de la empresa y hacerse solo 5 preguntas:

  • ¿Cuáles son los recursos que afecta la actividad de mi empresa? (entiéndase como recursos: agua, aire, suelo, fauna y flora)
  • ¿Con cuáles recursos quiero iniciar mi sistema de indicadores?
  • ¿Tiene mi empresa compromisos ambientales legales con la autoridad ambiental competente, frente a los recursos de interés?
  • ¿Mi empresa tiene una política ambiental estructurada?
  • ¿Dentro de esta política hay metas de mejoramiento ambiental cuantificables, frente a los componentes objeto de análisis?
Con estas preguntas ya es posible hacer un sistema de indicadores. Teniendo en cuenta lo anterior he definido 3 tipos de indicadores: de referencia, de situación y de desempeño. A continuación se analizan en más detalle estos indicadores
  • Indicadores de referencia
Son indicadores de cumplimiento que provienen de estándares legales nacionales o internacionales y de las políticas y metas de cumplimiento de la empresa. Teniendo en cuenta lo anterior, los indicadores de referencia se dividen en 2 tipos a saber:

  • Indicadores de situación:
Corresponden a los indicadores reales de lo que está sucediendo en la empresa y que servirán para la comparación con los indicadores de referencia y que permitirán establecer el estado del recurso evaluado

  • Indicadores de desempeño:

Estos indicadores corresponden a la relación entre los indicadores de situación y los indicadores de referencia. Por medio de estos indicadores se establece el estado de la empresa frente al recurso analizado. Estos se identifican de la siguiente manera:



2. Selección de indicadores

La aplicación de los indicadores se hace por cada recurso afectado: agua, aire, suelo, fauna y flora. Dependiendo de los recursos afectados se clasifican y estructuran los indicadores. Vamos a iniciar con el siguiente ejemplo: el uso y aprovechamiento de aguas superficiales de una empresa. Para seleccionar los indicadores contestaremos las preguntas realizadas anteriormente:


Teniendo en cuenta lo anterior ya tenemos un indicativo de hacia dónde encaminar nuestros indicadores. Para el ejemplo sabemos que la empresa analizada tiene un permiso de concesión de aguas, el cual tiene límites de caudal y bombeo establecidos. Ya tenemos nuestros indicadores de referencia legales.

Como la empresa tiene este permiso, está en la obligación de medir continuamente los parámetros exigidos, por lo cual estructurar el indicador no requiere mayores esfuerzos, recursos o complejidad, dado que medirlos, es parte de sus actividades normales. También sabemos que la empresa tiene política ambiental y que entre sus metas está disminuir el consumo de agua, entonces se requiere fijar las metas que se tienen frente a este tema.

Con esta información ya estamos listos para estructurar nuestros indicadores. En este punto es necesario aclarar algo: Puede que una empresa no tenga obligaciones legales, pero sí una política ambiental definida y está bien, o solo tenga obligaciones legales y no una política ambiental y también está bien. Igualmente puede ocurrir, que la empresa se enfoque solo en algunos recursos y otros no los tenga en cuenta, esto no afecta para nada la estructuración de los indicadores. Lo importante es empezar, empezar con lo que se tiene, no es necesario en principio abarcar todos los recursos y tener muchos indicadores, difíciles de medir y seguir.

A continuación se presenta una tabla de los indicadores mínimos que se pueden generar a partir del ejemplo en cuestión

Indicadores requeridos para el aprovechamiento de aguas superficiales

Estos son indicadores mínimos, sin embargo, se pueden generar más. El objetivo de esta estructura es seleccionar aquellos indicadores que se puedan elaborar con la información que se maneja cotidianamente en la empresa. Hay indicadores más complejos, que requieren todo un procedimiento específico y recursos particulares para generarlos.

3. Comportamiento de indicadores

Ahora veamos el comportamiento de los indicadores de situación durante un período de 1 (un) año.


Los indicadores de desempeño correspondientes serían


Como se puede ver, en el mes de julio, el caudal sobrepasó los parámetros permisibles legales , esto generó que en agosto se presentara una sanción legal por parte de la autoridad ambiental. Por su parte, también se puede evidenciar que las metas internas de la empresa no se están cumpliendo.

El comportamiento anterior también se puede evidenciar gráficamente. Veamos el comportamiento del indicador de caudal y el de bombeo:


Por último se puede hacer un metaindicador ponderando cada uno de los indicadores analizados, de tal manera que se pueda establecer cuál es el comportamiento general del aprovechamiento de aguas de la empresa. Dicho comportamiento se puede visualizar de la siguiente manera:


Como se puede evidenciar, establecer un sistema de indicadores para pequeñas y medianas empresas no es tan complejo, solo hay que hacerse las preguntas adecuadas y saber que se quiere visualizar. No obstante lo anterior, la estructuración de estos indicadores debe pasar por etapas de planeación, ejecución, verificación y retroalimentación. A este respecto las MIPYMES y empresas que no requieren certificación para sus actividades tienen una gran ventaja, dado que pueden innovar en la evaluación de sus indicadores, probar metodologías e integrar diferentes herramientas de gestión de la información en el área ambiental, ya que no tienen la presión de una certificación y los costos que ella implica.

De esta manera, en el momento en que la empresa requiera de una certificación oficial ya tiene mucho terreno y experiencia ganados, lo que le garantizará que dicha certificación será una verdadera herramienta de gestión que le permitirá ser más eficiente y productiva y no solo un papel colgado en la pared que se renueva cada año y el estres que esto conlleva.

En otras entradas veremos cómo agregar otro tipo de indicadores, tales como costos y beneficios económicos por implementación de medidas ambientales, beneficios sociales, huella ambiental, entre otros. Además veremos cómo organizar la planeación de estos sistemas.

Una gestión adecuada de los recursos que utilizamos, es un aspecto clave para construir una humanidad sostenible.

Read more...

Yo nunca he reciclado

sábado, 21 de noviembre de 2009

En diversas entradas he hablado sobre el "reciclaje", las lecciones aprendidas, e incluso cómo abordarlo adecuadamente. Desde hace varios años he intentado buscar la causa raíz de los continuos fracasos en los programas implementados en este tema. Las razones comunes que escucho reiteradamente son la falta de conciencia, la falta de recursos, la debilidad institucional, los intereses políticos, el consumismo, entre otros. Sin embargo, éstos a mi modo de ver son síntomas y consecuencias más no la razón.

Hace unas semanas, surgieron una serie de situaciones y conversaciones que me evidenciaron que existen muchos mitos alrededor del manejo de residuos, lo cual significaba que me estaba haciendo la pregunta equivocada. A continuación veremos los 5 mitos que a mi parecer son los más representativos y como abordarlos.

Mito 1 Todo lo que no sea disposición en relleno sanitario se denomina reciclaje.

Todo comenzó cuando me enteré que se pueden construir viviendas a partir de botellas de gaseosa y escombros, y comencé a documentarme en el tema. Dentro del proceso de consolidación de esta tecnología alguien habló de "Construir con reciclaje". Ese fue el primer click en mi cabeza, porque realmente no se estaba reciclando, se estaba haciendo un uso eficiente de éstos materiales, para obtener un "producto" con características muy diferentes a los productos originales (para mayor claridad ver reciclable o reciclado).
Mito 2 Los diferentes sistemas de manejo de residuos se consideran excluyentes y no complementarios

Una amiga me dijo que el relleno de Doña Juana (donde se vierten los residuos de Bogotá) debía cerrarse y que la solución era definitivamente el reciclaje. Si bien es cierto, debe disminuirse la cantidad de residuos que se disponen en los rellenos sanitarios y aumentar el aprovechamiento de los materiales provenientes del consumo industrial y doméstico, no se puede decir que es necesario abolir el primero y posicionar el segundo. Esto parece viable a escalas pequeñas. En las lecciones aprendidas del reciclaje muestro cómo aunque en mi casa somos solo 3 personas, se necesitaron más de dos años sólo para aprender a separarlos (teniendo en cuenta que una de las personas -yo- tenía un conocimiento un poco más amplio del tema). Ahora ¿Cuánto tiempo se necesitará para que 8 millones de habitantes hagan lo mismo? y mientras lo hacen ¿Donde pueden y deben disponer sus residuos?

Mito 3 Si funcionó en otro país también va a funcionar acá

El representante de una firma internacional que promueve una nueva tecnología para el manejo de residuos sólidos me contactó para que le ayudara mostrar las bondades de esta tecnología a las industrias colombianas. Me mostró todas las ventajas: que se puede generar energía, que produce agua, que no emite gases efecto invernadero, en fin, la última maravilla. Como siempre me documenté sobre el tema y cuando ya estaba convenciéndome de que era una buena opción, el representante de esta firma me comenta: "lo que pasa es que la industria debe generar mínimo 80 toneladas de residuos al mes" ¿Cuántas empresas en Colombia son lo suficientemente grandes para generar esta cantidad de residuos? Se pueden contar con los dedos de las manos y sobran. Además es un riesgo, dado que suponiendo que una empresa se le mida a semejante inversión, se vuelve dependiente de la tecnología y en el momento en que baje la producción o decida realizar un proceso de reingeniería o de buenas prácticas de manufactura, pierde todo el capital invertido, porque el sistema queda sobredimensionado. Esto funcionaría en parques industriales o asociación de empresas.

Mito 4: Cuando se trata el tema del reciclaje, el imaginario colectivo asocia el tema a personas de escasos recursos abriendo bolsas de la basura o simplemente recogiendo un residuo y vendiéndolo por unos cuantos pesos. El reciclaje en Colombia está asociado a la pobreza
Y
Mito 5: A pesar de que en el reciclaje se recuperan los materiales provenientes del consumo doméstico e industrial para su procesamiento, seguimos insistiendo en utilizar la palabra "residuos", aunque ya habíamos decido que no lo son al separarlos.

Por la misma época en que todo esto ocurría, alguien me solicitó que le ayudara a crear una empresa de reciclaje, lo cual me pareció interesante, dado que de esta manera podría abordar el tema desde otra perspectiva y bajo criterios y principios estratégicos diferenciadores. Teniendo en cuenta los proyectos en los cuales estoy involucrada, consideraba que esta era una opción muy buena ya que se podría innovar en el manejo y se podrían generar unos procesos sociales y técnicos muy interesantes. Esta propuesta se la hice a alguien más para saber si se podía consolidar el proyecto, a lo cual me contestó que podría ser interesante siempre y cuando no fuera "simplemente servir de recicladores".

¿Y entonces qué?

Recapitulando, los 5 mitos son los siguientes
  • Todo lo que no sea disposición en relleno sanitario es reciclaje,
  • Los diferentes sistemas de manejo de residuos se consideran excluyentes,
  • Si funcionó en otro país también va a funcionar acá,
  • El reciclaje en Colombia está asociado a la pobreza.
  • El reciclaje maneja erróneamente el concepto de residuos.
Teniendo en cuenta lo anterior, se evidencia que existe un mal uso de la palabra reciclaje y una asociación socioeconómica errada del mismo. Por otro lado, se presenta una clara tendencia a importar tecnologías que funcionan bajo condiciones de producción y consumo diferentes a las de Latinoamérica. Así mismo vemos que existe una percepción desarticulada de los diferentes procesos para el manejo de residuos, ya que los asociamos como opciones independientes y no como procesos integrales y complementarios que deben funcionar en su justa medida.

Analizando todo lo anterior llegué a la conclusión que realmente usted y yo no reciclamos los residuos generados en nuestros hogares, simplemente los separamos y el señor al que llamamos "reciclador", tampoco recicla, él recoge los residuos. Generalizando los conceptos, podríamos decir que lo que llamamos “cadena de reciclaje” (concepto errado que explicaré en una próxina nota) se podría denominar como el "sistema de gestión de residuos de una ciudad".

Desde esta perspectiva usted es el gestor primario de los materiales que produce debido al consumo diario de bienes y servicios. De asumir su responsabilidad como gestor primario, su compromiso se debería materializar en tres tipos de acciones:
  • Seleccionar productos y servicios que generen el mínimo de materiales y residuos a gestionar de la manera más simple posible (ejemplo: productos orgánicos, con pocas envolturas, sin aditivos, jabones libres de cloro, etc)
  • Gestionar los materiales de tal manera que no se mezclen con los residuos,
  • Buscar los gestores de materiales más idóneos y comprometidos, para asegurar que dichos materiales tengan el tratamiento adecuado y de esta manera ayudar a que el sistema funcione eficientemente.

En una próxima entrada ampliaremos esta información e identificaremos los principales gestores involucrados dentro de este sistema para el manejo de materias primas provenientes del consumo.

El uso y aplicación adecuados de conceptos nos da una visión real (o aproximada a la realidad) del tema que estamos analizando, de esta manera podemos encaminar nuestros esfuerzos hacia las decisiones correctas, en este caso hacia una Humanidad Sostenible.

Read more...

Vistas de página en el último mes

TÉRMINOS LEGALES

Creative Commons License
Humanidad Sostenible está bajo una licencia de Creative Commons.

  © Blogger template On The Road by Ourblogtemplates.com 2009

Back to TOP