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Conceptos para la atención efectiva de inundaciones

viernes, 12 de octubre de 2012


En las entradas Declaración de Hyogo y el manejo de cuencas hidrográficas  y Planificación del riesgo en zonas propensas a inundaciones, veíamos  que los desastres ocasionados por inundaciones se pueden prevenir con una buena gestión y que existen mecanismos internacionales de ayuda y transferencia de tecnología como la declaración de Hyogo.

Los países pertenecientes a la Comisión Económica y Social para Asia y el Pacífico (ESCAP  por sus siglas en inglés) han avanzado de manera interesante y acertada en este tema. No obstante, a pesar de existen mecanismos de aprendizaje, transferencia de tecnología y estudios de caso exitosos, en Latinoamérica aún queremos inventar el agua tibia en papeletas y todavía esperamos a que pasen los desastres para invertir los recursos que debieron gestionarse en prevención y aplicación de políticas eficientes y duraderas ,en atención del desastre.

Por ejemplo, en Colombia durante los años 2010 y 2011, se vivió una de las peores oleadas invernales de la historia reciente, donde se evidenciaron fallas en la prevención de desastres, incoherencia de los planes existentes, inoperancia política, escasa capacidad de toma de decisiones y grandes desfalcos que se reflejaron en la ausencia de obran planeadas, o estructuras ineficientes,  permisos de las corporaciones y autoridades regionales para construir en zonas de inundación, desecamiento de cuencas, tala indiscriminada, por mencionar algunos. 

Durante el año 2012 se presentó temporada seca y nos olvidamos de lo que pasó, sin tener en cuenta que se deben tomar medidas, mejorar estructuras, no aprobar construcciones en zonas de alto riesgo, etc., y hoy cuando se ve el cielo nublado y se avecinan las lluvias, estamos pensando otra vez en como atender los futuros desastres.

Por esto hoy quiero compartir con ustedes las principales decisiones políticas que han tomado los países de la  ESCAP  en materia de inundaciones  y que han dado resultado. Dichas decisiones surgen  de una investigación actualizada y real de la región y que fueron la base para la generación de estrategias innovadoras para mejorar la capacidad de recuperación por inundaciones  en las ciudades de Asia y el Pacífico.

Tal vez esto nos permita direccionar y adaptar nuestra propias decisiones  hacia políticas y acciones claras, eficientes y efectivas.

1. Los planes de gestión de riesgos por inundaciones deben tener en cuenta la variabilidad del clima y el impacto a largo plazo del cambio climático. Un enfoque amplio de reducción de riesgos debe abarcar los temas relacionados con los peligros, la vulnerabilidad y la exposición en los escenarios actuales y futuros.

2. Los enfoques integrados de gestión de crecientes debería implicar la recolección de éstas aguas, cuando sea posible, para su uso durante los períodos de sequía y el desvío a las zonas más secas de acuerdo a las necesidades.

3. El enfoque de gestión de riesgos debe integrarse con la planificación del desarrollo socio-económico para la participación efectiva de las comunidades en la gestión de inundaciones en general.

4. En cuanto a las inundaciones urbanas, debería existir una gestión participativa donde estén involucradas en pleno las comunidades y las administraciones locales. En este sentido, las comunidades deben tener la facultad de desarrollar sus propios mapas de amenaza, vulnerabilidad y riesgo por inundaciones, así como planes de evacuación.

5. El área de influencia para la protección del  medio, así como los  sistemas de gestión y manejo integrado de la tierra y los recursos hídricos deben recibir prioridad en los planes de gestión de inundaciones.

6. Loa conjuntos  de datos globales de inundaciones se deben utilizar para la alerta eficaz que beneficie a las personas expuestas a inundaciones. Los sistemas de alerta rápida, la difusión de las alertas y el uso de las jergas locales para comprender claramente, deberían ser componentes de los enfoques de gestión de crecientes.

7. Debe existir un enfoque hacia las mejoras en la retención de agua, para  aumenta el espacio libre infiltración. Así mismo, la recolección de aguas lluvias deben ser incorporados en la gestión de riesgos y los planes de desarrollo urbano.

8. Las directrices actuales de desarrollo urbano deben ser revisadas para incluir el cambio climático potencial.

9. Las metodologías de evaluación de riesgos deben revisarse para incorporar el desarrollo urbano actual y futuro en escenarios de cambio climático.

10. Las organizaciones internacionales y regionales son la base para la ayuda en los países de la región, en cuanto a mejoras de la eficiencia de supervisión y evaluaciones de riesgo de inundación, mediante el acceso a la teleobservación y otras informaciones en tiempo real.

11. Las organizaciones internacionales y regionales deberán ayudar a los países en información sobre cambio climático a nivel nacional y local.

12. Se debe alentar la creación de habilidades y competencias para una comunicación efectiva y capacidad para la predicción a largo plazo de la gestión de crecientes utilizando las nuevas tecnologías.

13. El mandato de las administraciones locales deben ser fortalecidas para la gestión de la reducción del riesgo de desastres y la asignación de recursos entre las administraciones nacionales y locales.

14. El intercambio de experiencias y conocimientos, y el aumento de la conciencia entre las administraciones locales y las ciudades, se debe promover, junto con una mayor capacidad para abordar la gestión del riesgo de inundación.

15. Las plataformas nacionales deben utilizarse para fomentar integración de la reducción del riesgo de desastres causados por inundaciones en la planificación del desarrollo.

16. La autoridad para la gestión de inundaciones debería ser obligatoria, a través de políticas y acuerdos legislativos e institucionales adecuados.

17. Las administraciones locales en las zonas propensas a los desastres deben ser alentados a destinar parte de sus ingresos internos para la reducción de riesgo de desastres.

18. La reducción del riesgo de desastres y la gestión comunitaria del riesgo de desastres deben integrarse en el proceso de planificación del desarrollo urbano.

19. Las medidas de transferencia del riesgo deben racionalizarse y fortalecerse para mitigar los impactos inmediatos de los desastres.

20. Las asociaciones público-privadas deben ser alentadas para apoyar la reducción de riesgos de desastres urbanos.

21. La reducción del riesgo de desastres debe incorporarse en los planes de estudio en todos los niveles de educación.

En otra entrada veremos estudios de caso exitosos.

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